Revisiones y selladores
Cada 6 meses. Detectamos caries en estadio inicial y sellamos las fisuras de molares definitivos al erupcionar.
Cuidamos a los niños con paciencia, sin prisa y sin miedo. La relación que el niño construye con el dentista en su primera visita se queda para toda la vida.
Trabajamos con técnica 'decir-mostrar-hacer': explicamos qué vamos a hacer, mostramos los instrumentos, y mantenemos un ritmo que el niño tolere.
Si hay miedo importante, primero hacemos visitas de adaptación sin tratamiento. Los niños no tienen problema con el dentista: lo tienen con la prisa de los adultos.
De la prevención al primer tratamiento de ortodoncia.
Cada 6 meses. Detectamos caries en estadio inicial y sellamos las fisuras de molares definitivos al erupcionar.
Sí se tratan. Una caries no tratada puede infectar el diente definitivo que está formándose debajo. Y duele.
Tratamiento del nervio en dientes temporales cuando la caries ha llegado a la pulpa.
Cuando se pierde prematuramente un diente de leche, mantenemos el sitio para el definitivo.
Urgencias por golpes: avulsión, fractura, intrusión. La rapidez en los primeros 30 minutos es crítica.
A partir de 6-7 años corregimos maloclusiones esqueléticas (mordida cruzada, paladar estrecho) aprovechando el crecimiento.
Hasta los 14-16 años aproximadamente. A partir de ahí entran en odontología general.
Solo en casos muy seleccionados y con anestesista. Lo habitual es manejar el miedo con técnicas conductuales.
Hasta los 4-5 años sí. A partir de esa edad depende del niño. Muchos colaboran mejor sin los padres delante.
30 minutos para conocer al especialista, valorar tu caso y recibir un plan orientativo.